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Rentabilidad Financiera: Concepto y Cálculo

También conocido como ROE

 

La idea de rentabilidad financiera está relacionada con los beneficios que se obtienen mediante ciertos recursos en un periodo temporal determinado. El concepto, también conocido como ROE por la expresión inglesa return on equity, suele referirse a las utilidades que reciben los inversionistas.

Lo que hace la rentabilidad financiera, en definitiva, es reflejar el rendimiento de las inversiones. Para calcularla, suelen dividirse los resultados obtenidos por los recursos o fondos propios que se emplearon:

 

Resultado neto / Fondos propios a su estado neto

 

La rentabilidad financiera es el “premio” dado a los fondos propios utilizados en la financiación de la inversión.  Cuanto mayor sea el valor de la rentabilidad financiera mejor será ésta.

Es imprescindible considerar que la Rentabilidad Financiera no tiene en cuenta la deuda utilizada para generar beneficios, a diferencia de lo que ocurre con la Rentabilidad Económica, ya que ésta, para su cálculo, si tiene en cuenta todos los activos.

 

Todo esto se va a ver mucho mas claro con un ejemplo:

 

Supongamos que montamos un negocio y los datos de la actividad son los siguientes:

 

  • Ingresos: 212.500 euros
  • Gastos: 190.000 euros
  • Activos: 250.000 euros (Puede incluir préstamos monetarios)
  • Fondos Propios: 150.000 euros

 

La Rentabilidad Económica mide la capacidad que tienen los activos (bienes y derechos como son los mostradores, estanterías, derechos de cobro sobre clientes, etc.) para generar el beneficio bruto (aquel beneficio en el que no se descuentan los intereses e impuestos que hay que pagar sobre el propio beneficio). El beneficio bruto o beneficio Antes de Intereses e Impuestos (BAII) es la diferencia entre los ingresos y los gastos. En este caso es de 22.500 euros (212.500 – 190.000)

 

Rentabilidad Económica= Beneficio Bruto / Activo Total = 22.500 / 250.000 = 9%

 

Por otro lado, la Rentabilidad Financiera es el rendimiento que se obtiene al realizar inversiones. La rentabilidad financiera no tiene en cuenta la deuda utilizada para generar beneficios, a diferencia de lo que ocurre con la rentabilidad económica que sí incluye los préstamos monetarios ya que tiene en cuenta todos los activos. Es decir, si un socio entra en el negocio, la rentabilidad financiera determina la ganancia que obtiene sobre el capital que ha aportado. Además, esta rentabilidad se calcula sobre el beneficio neto (beneficio final que se obtiene tras quitar los intereses e impuestos).

 

Si los impuestos sobre el beneficio bruto son del 25%, el beneficio neto es 16.875 euros.

 

Rentabilidad Financiera= Beneficio Neto / Fondos propios = 16.875 / 150.000 = 11%

 

Tras el estudio de las rentabilidades, viene una cuestión importante, el apalancamiento financiero o el efecto palanca. Esto hace referencia a la deuda y, en concreto, sobre si es mejor endeudarse para comprar nuevas máquinas o muebles para nuestro negocio o, sin embargo, es preferible hacerlo con dinero ahorrado. La mayoría suele preferir hacerlo mediante el dinero propio y así evitar endeudarse.

 

Sin embargo, si se sabe cuánto es la rentabilidad económica (9%) de nuestro negocio y el coste que va a suponer la deuda (5% por ejemplo), se puede determinar que es preferible endeudarse porque la rentabilidad económica es superior al coste de la deuda y, por lo tanto, supone un apalancamiento financiero positivo. Así mismo, es importante determinar que al igual que el apalancamiento tiene un efecto multiplicador sobre el beneficio también lo tiene sobre las pérdidas. La rentabilidad no es estática y cambia en función de la salud del negocio por lo que, si la rentabilidad baja, podría generar una situación de insolvencia.

 

Por último, a modo de ejemplo hay que considerar otros factores externos como la psicología. Si tenemos la creencia de que una inversión va a ir bien, invertiremos en ella sin hacer mucho hincapié en datos económicos, y por lo tanto, correremos más riesgos.

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